En Altea encontramos el peral de la Tía Miseria y su leyenda.
En la pintoresca localidad de Altea, en la provincia de Alicante, se cuenta una leyenda que ha cautivado la imaginación de sus habitantes a lo largo de los años: la historia del Árbol Embrujado. Este relato, lleno de romance y misterio, se ha transmitido de generación en generación, convirtiendo al árbol en un símbolo perdurable de la identidad cultural de Altea.

Desde tiempos inmemoriales, Altea ha sido un lugar donde la naturaleza y la historia se entrelazan, creando un ambiente propicio para el surgimiento de leyendas. Con su encantador casco antiguo, sus calles empedradas y sus impresionantes vistas al mar Mediterráneo, el pueblo se convierte en un escenario ideal para narraciones que despiertan la curiosidad de locales y visitantes por igual. La leyenda del Árbol Embrujado es una de esas historias que se adentran en el corazón de quienes las escuchan, un relato que invita a explorar la profundidad del amor, la pérdida y la conexión con el mundo espiritual.
Leyenda del Arbol Embrujado
La Leyenda del árbol embrujado transita con personaje protagonista la Tía Miseria. La llamada Tía Miseria era una mujer muy pobre y anciana, tan anciana que nadie podía determinar cual era su verdadera edad. Tampoco querían preguntarle al respecto, ya que Miseria era conocida en la zona como una gran hechicera, así que cuanto más lejos mejor, mejor. El lugar donde vivía no estaba claro. Vivía en una cabaña, decían unos; otros, en una cueva en las afueras del pueblo, lo suficientemente lejos para que nadie la molestara.
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La tía Miseria, como su nombre indica, no tiene nada y sobrevivía de las limosnas de los vecinos que le dan cualquier cosa con tal de que no se acercara a ellos. Un peral era para la tía Miseria lo único que poseía, junto a su pequeña y triste choza o cabaña. Pero aquí entran en escena unos malditos muchachos que no la dejaban en paz y cuando ella no estaba acudía al peral para llevarse las peras que tenía. Cuando ella les descubría les maldecía a todos, pero solo servía para que los muchachos se burlaran aún más de ella. Eran muchos los muchachos
Todos los días, la anciana bajaba al pueblo para pedir limosna. Los habitantes no querían ni verla ni cruzar palabra con ella, pero muchas veces le daban limosna para que no les molestara o les hiciera algún hechizo.
Una noche se generó una gran tormenta sobre Altea y la Tía Miseria recibió una visita inesperada. Empapado de arriba a abajo un viejo vagabundo le visitaba para pedirle cobijo y alimento. La anciana accedió a alojarlo en su cabaña y a darle un plato caliente. Conversaron durante horas y quedaron dormidos.

Una vez llegado el día siguiente, el anciano le confeso un secreto a la Tía Miseria. En realidad el vagabundo era San Antonio y que debido a la ayuda que le había ofrecido le concedería lo que ella eligiera. Tras mucho insistir la Tía Miseria accedió y le hizo una propuesta. Que todo aquel que osara a coger sus peras quedará completamente pegado al árbol hasta que ella quisiera que bajarán. Y San Antonio lo hizo realidad.
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La historia de San Antón, el patrón de los animalesPasaron unos años en que la Tía Miseria no pasó hambre y quien intentaba robarle tenia su merecido. Pero un día vino la Muerte a buscarla. Pero la vieja hechizera le invitó a subir al árbol para coger unas peras y así poder llevárselas con ella. Y como última voluntad de la Tía Miseria la moira de la Muerte le hizo caso y subió al peral y se quedó pegada a él. La anciana vagabunda no le permitió bajar y de esta manera provocó que durante un tiempo ni la anciana ni ningún anciano más muriera.
Pero todo ello, provocó en los viejos y sabios del lugar un malestar. Cansadas de poseer una vida larga y eterna decidieron subir y derribar el peral, pero todos ellos quedaban pegados al árbol. El enorme peral se balanceaba de manera continua de un lado a otro pero no caia y solicitaban a la Tía Miseria que los dejase bajar. Pero la vieja astuta les puso una condición: Que no la Muerte no bajara del peral y fuera a buscarla hasta que la vieja vagabunda no le llamara por 3 veces. La Muerte accedió a la petición de la Tía Miseria y cobró la vida de las personas que por naturaleza debía ser así. Ciclo de vida.
Y la Tía Miseria… siguió anidando en este mundo, oculta en una cueva que es desconocida para todos y sigue escoltada por un peral eterno. LA leyenda del árbol embrujado. Altea Arbol.
Arbol embrujado de Altea
Este árbol no solo simboliza una historia de amor frustrado, sino que también refleja las creencias y tradiciones que han caracterizado a la comunidad a lo largo de los siglos. En una época donde la naturaleza era vista como un ente mágico, el árbol se convirtió en un vínculo entre lo terrenal y lo sobrenatural, un recordatorio de que el amor verdadero puede trascender incluso la muerte.
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El Dragon y San Jorge: su historia y leyendasLa leyenda, rica en simbolismo y emociones, ha hecho del Árbol Embrujado un lugar de peregrinación para aquellos que buscan consuelo, esperanza o simplemente una conexión con la historia de Altea.
A través de los años, el árbol ha llegado a representar no solo un monumento a la memoria de un amor perdido, sino también un faro de esperanza y magia para todos los que se acercan a él. Su aura misteriosa ha hecho que el árbol sea el centro de atención tanto para los habitantes del pueblo como para los turistas, quienes se sienten atraídos por la historia que lo rodea.
Así, el Árbol Embrujado se ha consolidado como un símbolo de la riqueza cultural de Altea, invitando a todos a descubrir su magia.
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leyendasceniza.wordpress.com


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